Un experimento clásico de psicología cognitiva sobre atención e interferencia.
4 ensayos de práctica + 24 ensayos reales · ~3 minutos
Creado por Guillermo Solovey para
Neurociencia y Psicología Experimental, UTDT.
La práctica terminó. Ahora comienzan los ensayos reales. Seguí respondiendo lo más rápido y preciso posible.
En 1935, el psicólogo John Ridley Stroop publicó uno de los hallazgos más replicados de toda la psicología cognitiva: cuando el nombre de un color está escrito en una tinta de color diferente, las personas tardan más en identificar el color de la tinta y cometen más errores. Ese aumento en el tiempo de reacción —que probablemente notaste comparando tus propios resultados— se llama efecto de interferencia Stroop.
Leer palabras es un proceso altamente automatizado: después de años de práctica, el cerebro lo hace de forma casi involuntaria, sin esfuerzo consciente. Identificar un color, en cambio, requiere atención más deliberada. Cuando ambas informaciones entran en conflicto —la palabra dice "ROJO" pero la tinta es verde— el sistema cognitivo tiene que resolver esa competencia entre respuestas, lo que consume tiempo y recursos atencionales. Esta competencia ocurre en regiones del córtex prefrontal, especialmente en la corteza cingulada anterior, que actúa como un árbitro que detecta el conflicto y suprime la respuesta automática incorrecta.
El test de Stroop se utiliza en neuropsicología clínica para evaluar el control inhibitorio y la flexibilidad cognitiva —la capacidad de ignorar información irrelevante y enfocarse en lo que importa. Variaciones de la tarea se usan para estudiar el envejecimiento cognitivo, el TDAH, trastornos del estado de ánimo y los efectos de distintas sustancias sobre la atención. El efecto es robusto y aparece en prácticamente todas las culturas estudiadas, aunque su magnitud varía con la edad, el entrenamiento y el estado atencional del momento.
Creado por Guillermo Solovey para
Neurociencia y Psicología Experimental, UTDT.